16 de julio de 2014

No para cualquier lector:

Estoy desenterrando nuevas letras. 
Vibrantes y constantes olas marinas, vuelcos de euforia, penetrantes sinfonías.
 
Estoy silbando nuevas melodías desde el corazón que despierta en cada vibración de su nombre. Soplando esos instantes que entumecen mis viceras, las colapsa y enreda entre nuestros silencios ensordecedores de pasión. 

Estoy tejiendo el mar entero en mis manos, gozando en cada mirada el resplandor de la utopía. 

Estoy saboreando la legítima ofrenda del Dios de mi Dios al permitirse favoritismos. Pues no podría culparlo jamás al haberme elegido para ser su mano derecha, su testigo y su control eterno. 

Es por eso que mis nuevas letras vienen desde el trono del Páramo, donde la luz penetra el corazón y le permite elevarse entre las nubes y el arcoiris. 

Mi nombre retumbará en el glosario de la eternidad para que se encienda el camino del arte divino. 

-Este es un mensaje de Dios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario