24 de junio de 2014

¿Estás lista?

Cada que estoy lejos de ti mi corazón grita tu nombre. Suplica tus manos, tus ojos, tu boca. ¿Cómo le hago?

Nuestras manos se engancharon, se amarraron con cinta eterna, nuestros cuerpos se piden, se suplican, se aclaman...
Tus labios de chocolate, tus manos de cristales preciosos, tus ojos, las joyas más bellas del cosmos, tu cuerpo de sirena bendita me tienen hipnotizada.
No existe cuadro más bello que tú, no existe aleteo más vibrante que mi corazón por ti. No existe nada más grande que nuestra existencia.

¿En dónde guardo este latir, este sentir, este grito por tu nombre? Dónde más que en la fusión de nuestros cuerpos, la intimidad, el silencio, el gemido, el momento, el instante y el gemido otra vez.

Tu nombre me salvó la vida, tu deseo por mi bendición y luz la dibujaste, creaste, diseñaste y lleva tu respiración.
Me metiste en un frasco de mentitas, lo agitaste y descubrí la plenitud, descubrí mi corazón, reencontré mi intensidad, mis fobias y mis ganas por caer y retomar el vuelo.
Estoy parada a punto de saltar, tu vigilas mi caída y yo me voy a aventar.
¿Estás lista?

23 de junio de 2014

Mi pajarito dormido se despertó.

Mi pajarito dormido está por estallar,
da picotones en las nubes,
tiene dientes, alas y orejas.

Tiene ojos vivos, llanto de alegría,
canto de ilusión y secretos de amor.

Mi pajarito vive,
mi canto se renueva,
flota, ama, siente.

Mi vuelo se emprende,
mi cuerpo se rompe y vuelve a renacer.

Tengo un fénix en los pies,
un ritual de pasión.
Una danza de palabras
y un soplido de utopía.

Mi caída libre ya se enderezó.
Mi caos se está por ordenar,
mi ave se despertó
y en mandarinas me convirtió.

Mis alas se abren al mar.
La primavera nos descubrió,
el universo conspiró
Y abril es nuestro hoy.

17 de junio de 2014

Aquí.

Aquí se está respirando aire puro de montañas en el paraíso.
Aquí la mitad de mi se ha convertido en la totalidad de mi corazón erótico bailando.
Aquí tengo los ojos cerrados para lograr abrirlos ante tus labios.
Estoy flotando con el corazón desangrado que tu voz empapa de sanación.

En tus manos me hago chiquita, me acurruco y el miedo me grita ven al futuro donde se cumplirán tus sueños.
Bendición del Dios universo sólo verte. Mis ansias por tocarte hace chispas mi alma, mi cuerpo erizado, mi pasado en silencio.

Por lo sagrado y lo santo... (número 2)

Me estoy derritiendo ante mis propios pies, tengo toda la fuerza y descubro que tus ojos me jalan de los brazos hasta dejarme caer.
Me debilitas para tomarme, me estoy desvaneciendo, me haces vulnerable.
Sólo Dios sabrá el motivo de estas ganas por tenerte, por estrujarte, por sentir elevadores subiendo y bajando en mi estómago por tu simple existencia.
Sólo Dios sabe...
Que me pellizco en las mañanas, tardes y noches para saber si es que verdaderamente estamos sucediendo...
Que me estoy tatuando con sangre tu nombre en el corazón, que mis dedos sienten tus muñecas y que mis silencios me gritan tu voz.
Y si entonces es prohibido y es Satanás quien invoca, por lo sagrado y lo santo que aunque sólo Dios lo sepa, vivir sin sentir esto sería mayor condena que estar en el inframundo.



(Desde estas palabras te invoque para derretirme otra vez por la magia de nuestras energías conectadas)

Se ha detenido el tiempo (número 1)

Se ha detenido el tiempo y el arrepentimiento no está ni a un centímetro de llegar a mí.
Se resbala de mis manos luz pura, soplidos de tu respiración en mi oído, se concentran tus manos en mi espalda y con tu brazo derecho me posees, me tienes... Y yo me rompo.

Me hago vulnerable, me podrías masticar, hacerme agujeros sobre agujeros. Tumbarme, luego retomarme, soltarme y que sin duda me sostengas.

Me pierdo en tus labios, en tus ojos me desvivo, en tu cuerpo me despierto y en tu cuello me mantengo. Derecha, con firmeza, con postura de nuevo, para volver a caer entre los hilos que cosen nuestro presente. Hoy es hoy, un hoy eterno, para ser capaces de morirnos mañana.

Cuatro días voltearon al mundo de cabeza y comienzo a respirar, a escuchar, a volver la cordura la miseria más inconclusa ante mis latidos de colibrí. Me encuentro perdida en el recuerdo del vaivén de nuestra pasión, de nuestra agitación, respiración, fluido, suspiro de nuevo, sonrisa y ¿en qué momento?

La intensión estará por siempre en secreto, en intimidad, en misterio, en un sin número de abril sin dormir para despertarnos y comenzar a vivirnos, desvivirnos y tomarnos.

Mientras tanto sigamos siendo la eternidad...

Se ha detenido el tiempo, somos la obra de arte más preciada de este museo que llamamos nosotras.