10 de abril de 2014

Y así llegamos todos (Pionero 59)

Embutido plasticoso.
Gris de los dioses mortales.
Silencios atornillados
con ladrillos de papel.

Ojos que escupen al alma,
temblores acumulados.
Personaje ante el reloj
que despierta amenazas.

Escoria divina,
del ser humano, del ser maldito
del santo coagulo que nos hace coexistir.

Coleccionamos calcomanías,
cantando salmos del mismo
llanto dormido
que encapsula nuestra vida.

Llegamos como sin chiste,
en silencio hemos vivido,
y el naranja azucarado
acumuló mil y un ciclos.

Volcamos las ilusiones,
imposible una mirada,
y el extraño del amor
entablilló el estornudo.

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