26 de febrero de 2014

Fin

Tu llanto de princesa me destroza el corazón y me golpea el cerebro.
Sollozabas entre lo oscuro del parque la inestabilidad de tu esencia, la desesperación de mis gritos, la vida colgando del puente más alto hacia el abismo.
 Furia.

Me siento rota.
Y empezando a morir.
Lentamente, como siempre he deseado, como siempre he querido, como siempre supe que iba a ser.
Carcomida de los labios, enyesada de las piernas, yagas en el corazón, en la mente y en la pasión.
Desgracia.

Y es que gritar se ha vuelto el placer más grande de mi Belcebú dormido.
Ya hay nada, ya no hay nada en la coherencia, en la cordura ni en la paciencia.
Ya no hay nada.
Se acabó.

Soy el demonio que creamos juntas, el que no se escucha y después arde en fuego al rojo vivo entre paz, el que crea las tinieblas entre la primavera de un Dios que se burla de nuestras reacciones ante los dados y el azar.

El hongo, el columpio, la banqueta, el humo flotante de la añoranza, de la perdición.

Soy el verbo de la perdición, el verbo de la muerte, la acción del poeta sin palabras, del artista sin manos, del bailarín sin pasión. Soy lo perdido, lo inestable, lo incomprendido del planeta tierra. Soy la soledad, la vida sin dueño y la llamada de un sordo. En todo eso me convertí, en todo eso me reflejaste, en todo eso.
Y el llanto jamás se olvida, jamás se perdona.
Jamás. 

Cuando ya no esté, estaré.
Cuando ya no respire, respiraré como nunca lo hice.
Cuando sea libre, mi cuerpo dejará de suplicar dolor, dejará de ser, empezaré a vivir.
Dejaré de estar rota, pues no tendrás entre tus manos ni un pedazo de mí.
Cuando deje de estar rota tu muñeca de trapo bailará al son del sueño, del “hubiera sido”.

Cuando sea libre, en muerte resonará el llanto que más nos dolió. 
Pues el intento no-fallido del suicidio comenzará a brotar. 

18 de febrero de 2014

Tengo la cabeza muy grande

Tengo la cabeza muy grande y las manos muy pequeñas. 
Tengo un cerebro en donde un sin fin de galaxias cabrían. 
Festejarían, lloverían, vivirían. 

Y ya se me acabo la técnica del desapogeo de las masas, del reloj titiritando tras los golpes, de la cabeza maldita escupiendo mil colores. 
Ya me cansé, mi cabeza continúa estirandose como una liga. 
Ya me descifre, ya me pelé y rasgué la piel de los pies, ya sacrifique mi cuerpo, ya ensucie mis pechos, mi semen se ha vuelto fértil, se ha vuelto hembra; 
Y sigo galopando escondiendo el filo de mis alas color tornasol. 
Y esque más sangra el viento por mi, que el pájaro por el miedo. 

Y confirmo que si soy de un día es porque es mejor pensar que la tortura vital durará hasta la media noche, es saber que sólo hasta hoy escucharé en mis recuerdos los gritos del pasado, los golpes del asesino, del violador, del mexicano asqueroso que posee toda la victoria de Satán. 

Tengo la cabeza tan grande para lograr introducir la memoria que poseen mis 21 años... 

... Pues esta tan grande y yo sin dedos. 

Un secreto de Dios (en honor a la ópera)

 Un vaso sigilosamente colocado a la orilla de un baúl existe. 
Y el dolor que existe en la ópera se le descompone a una mujer entre golpes y una almohada.
Entré sacadas de pasión, entre labios, dientes, manos y pestañas. 
Entre tanto, entre piernas, entre labios, entre mi sexo. 
El miedo petrifica el cántico del mañana. Descompone las conexiones del lenguaje, grito de un columpio rechinando. 
Benditas cuerdas vocales. 
Garganta sagrada, saliva para los dioses. 
Furia. 
Silencio. 
Demora, silbido agonizante. 
Huida, triste huida... 
Hacia la voz del maligno. 

15 de febrero de 2014

Burbujas de algodón.

El universo entero está girando y vibrando en torno a nuestras bocas. 
El amor se proclama en la escalera hacia las nubes. 
El tiempo es relativo. 

La vida es la sabiduría pura; pues sabe donde situarnos.
Cualquier situación del pasado es el rompecabezas que hoy nos forma.
Pequeño pedazo de estrella, 
Polvito de vida, cofre de secretos, memorias del amor eterno. 

Se acaban las palabras y los secretos; comienza el papiro de los estatutos que nos conforman. 
Susurros de lluvia agria, suspiros de agua helada, fuego de llanto, grito de paz. 

Todo se está desacomodando para encontrar primero las piezas que buscan un lugar infinito en nuestras manos. Pues de ahí viene el arte que se llama nosotras. 
De un beso interminable, de la fusión  de recuerdos e instantes con sonrisas de nostalgia, tristeza y melancolía.
Pues hoy siempre termina. 
Y el final será por siempre el inicio de valorar una nueva oportunidad, una recompensa por vivir un día más junto a ti y junto a mi. 

La vida sabe muy bien, al sabor del arcoiris que viene después de la lluvia y la desgracia. 
Pues eres el inicio del final...
Hay que sentir que nos vamos a morir todos los días de nuestra vida. 
Así, juntas descubramos las ganas de llorar polvos de estrellas por estar viviendo el día de nuestra muerte. 
Que hoy sea el límite que no se logrará sobrepasar, pues moriremos al finalizar ese beso que tanto anhelamos descubrir. 

El universo entero estará girando y vibrando en torno a nuestras bocas, y convertiremos nuestra vida en burbujas de algodón.

6 de febrero de 2014

Sinergia de Ira

Ira
Dolor
Llanto
Coraje…

Mis vísceras se han colapsado.
El temor de mis entrañas escurre bilis,
zumban golpes calculados en el estómago.
Escurre sangre.

Gruñe mi entrecejo,
escatimo las palabras,
mi silencio estalla,
y la demora se volvió impaciencia.

Sangre, rasguños, descuidos.
Empapada de cuchillos filosos.
Demoníacos pensamientos,
silencios de coraje, golpes y portazos.

Mis vísceras no respiran, no hablan, ya no tienen color, se han tornado del negro color diablo, color sangre, color relámpago y con la forma de las tinieblas. Mi cuello da vueltas, mis puños gritan dolor, la sangre me llama.
Y no, no quería un poema, quería mierda escupida, llanto dormido, enojo plasmado; “y como siempre” lo tengo atorado en las venas. Jodida la disciplina de la academia, jodido el ir y venir de la astrología maldita; el frío atora mi garganta para detener el paso del tiempo en mis marcas sangradas.
Pasión adormecida, apatía repartida para una sociedad etiquetada y fría.