7 de diciembre de 2014

Chofer, arte urbano.



Primera, segunda, tercera, va, va, va, ALTO, abrir la puerta. Primera, recoger las monedas, segunda, entregar el ticket, tercera. Va, va, va, alto total ante quien sea que se atraviese, golpeteo constante. Rojo, ALTO TOTAL, abrir puerta trasera, esperar a que baje la gente. Verde.

Sigue, sigue, sigue el buen sonido que no es ni de las bocinas ni de la gente, sino del mismo camión que está por desmontarse.
Trac, trac, trac, golpean los aceros, suenan los frenos, ¿alguien se dará cuenta la diferencia entre el golpe de un supuesto choque y el golpeteo contaste de la estructura de la ruta urbana?

Que arte ser chofer.

Que arte escuchar el constante rechinar de los frenos que parecieran no funcionar, el constante ruido de las velocidades que seguro no han de tener un buen mantenimiento.
Que arte digo,

Cargar y manejar con toda esta gente que sube y baja, con toda la ruidosa estructura de metal...
Sigue, sigue, va y va, da la vuelta tomando el espacio necesario para darla.
Seguro sus sueños, los del chofer, serán de lo más ruidosos posible.
¿Alguien se lo ha de imaginar?

Bajan, soy yo, me abre la puerta. ALTO.
Bajo.
Adiós chofer, espero algún día ver su trabajo en una galería famosa y pudiera darme su autógrafo.

Tuyo mi orgasmo



Suspicaz vibración
Veroz desvelo
Incoherente deseo
Yo

Golpeteo,
Glándulas salivales
Estimulante tensión
Calma, 
yo.

Constancia
Humedad rítmica
Sexo,
Tú.

Vigorosa idea
Fluctúante vaivén
Penetración
Tú.

Tu en otra parte,
Yo aquí,
Fluidos, intimidad compartida
Tu y yo.

Clítoris,
Humedad, placer
Delicada humedad,
Tú y yo.

Suspicaz deseo,
Vibración silenciosa,
Más, más,
Finito.
Tuyo.

Incomodiad (LIA)



Observación, juicio, desorden.
Voces incandescentes de ideas constantes.
Vacío.
Gente, hay gente, hay artistas.
Duda.
Incertidumbre.
¿Convivencia?
¿De qué tipo?
Cada quien en su mundo de pintura, de ego, vanidad, interés.
¿Me quedo? ¿Me voy?
¿A dónde voy?
¿Con quién?
Incomodidad.

Digo,
describo, 
secretamente me encuentro,
inmersa en la incomodidad constante de existir.
Ojalá fuera invisible.
No entiendo mi capa, mi cara, mi apariencia.
Su apariencia.
Su risa.
Hay que tocar, hay que sentir.
Pero no sé de que se trata.
Este constante error de aparecer.
Pero, ¿cómo corregimos ese resurgir?

Sola, soledad.
Quiero estar en silencio. 
Esto no es para mi.
Y me repito una y otra vez, esto no es para mi, esto no es para mi.
Pero el legado parece estar constantemente relacionado con el accionar dentro del gremio, de aparecer y nombrarse, pero... ¿quién se cree lo suficientemente capaz y completo para ser el legado del país?
Vuelvo a no entender. Soy tímida ante las miradas de extraños.
Soy silencio.
A veces el silencio es el mejor amigo de la sabiduría, pero, ¿que tanto es tantito y que tanto se convierte en inacción, mediocridad y miedo?

Ya habrán pasado 20 minutos desde que me adentre a esta sala solemne de artistas, y se sigue sintiendo el vacío.
La duda,
La incertidumbre maldita.
El error de ser y aparecer.

23 de noviembre de 2014

Lo que hay


Cuando se van abriendo peldaños de la vida se descubren pañuelos envueltos con risas. 
Ya no tenemos nada, se nos fue todo y desde esta habitación donde escuché a mi corazón mirándome al espejo, escribo otra vez.

Le escribo a la nostalgia que es lo único que nos queda vivo. 
Le escribo a la añoranza que esa nunca se va. 
Le escribo al niño en triciclo, a la niña asustando a las palomas, al pensamiento incoherente de las personas, a la raza, al desvelo, al grito. 
Se nos termina el color gris y sufren nuestros anhelos. 

Hay suplicas, páginas en blanco, páginas ya escritas. Hay ritmo, bailes del alma, violines mostrando una esperanza.
Hay voces iluminadas con el don del canto, hay gritones en el tíanguis. 
Hay, siempre hay. 
Hay donde prender la luz, enchufes, hay pantalones nuevos, dedos que escriben, manos que borran, gente que mata, gente que ama. 
Hay, siempre hay más. 

Puertas que se cierran, llantos que secuestran la tranquilidad. 
Hay mil maneras de estar. 
Lejos, cerca, cerca estando lejos, lejos... Al lado de ti. Y eso me clavó vidrios en las pestañas, se incrustó una velita de cumpleaños en mi cien. 

Me estoy durmiendo y escribiendo. 
Por ejemplo me estoy volviendo demente pero cada vez más viva. 

Salgo corriendo a la calle y eso es lo que veo. La estancia maldita de la rutina. 
¿Cuándo podré matar algún mosquito? 
Me pican en todos lados.
Me pican como su nombre y el llanto de aquellas tardes malditas. 

Quiero matar al mosquito. 
Quiero matarlo. 

Hay odio, miseria, comida, gente sin comida, enfermedad. 
Hay algo. 
Hay ganas de matar, ganas de vivir. 
Hay ojos de niños pequeños, ojos de jóvenes enamorados, ojos de bondad. 
Bondad, hay bondad, hay gente que da, que quita, que avienta, que escupe. 
Hay teléfonos, llamadas, funerales, recuerdos. 
Hay. 

Hay comidas rápidas, 
Hay abortos, perdida de la memoria, búsqueda de la renovación del alma. 
Hay un Mexico sin esperanza, países con ilusiones, vagabundos, hay gente adinerada, gente manipulada, quien llego a la cárcel, al manicomio, al asilo, a la vida. 
Hay mudanzas, naranjas y calcetines. 
Hay cartas sin enviar, paquetería extraviada, mensajes, correos, cartas, cuentos y poemas incompletos. 
Hay tantas cosas que no he sabido a ciencia cierta cuanto es lo que hay perdido en esta habitación color fosforescente en la que me introduje algún día, aquel día en que nací, sabiendo que había vida, que había algo más, como un puntero señalando el infinito.
Eso es lo que hay, lo que siempre hay.
Incertidumbre.

22 de noviembre de 2014

Me escondes del silencio

Se siente el silencio ahogado al no escribirte, 
Se siente la sed de empaparme con el calor de tu pecho,
con el sonido delicado de tu amor, de tu nombre.

Mis labios han encontrado en tu cuello el mejor escondite.
Y mi voz no se calma, no te alcanza.
Vierto nuestros recuerdos encapsulados 
y no me basta....

Despavoridos suspiros a través de las ventanas,
galopes y corazonadas haciendo de mi sexo un paraíso,
implorando al tiempo un minuto más en cada minuto más,
y que el silencio no me estrangule. 

Tus manos son mi fértil ilusión, 
y el postre de la vida lo escondes en tu sexo.
Se van agotando las letras, pasando el tiempo, marcando el ritmo,
convirtiendo en agua helada cada segundo que pasa.

Se siente la distancia, 
incrementa el vicio a tu cuerpo, 
sabiendo que no será suficiente,
Ni el desvelo, ni el tiempo ni toda mi vida entera.

Y por cada letra escrita 
un instante de amor se revive,
e interminable se vuelve el anhelo por volver,
pues cubierta en ti siento la respuesta del silencio. 

19 de septiembre de 2014

Comunicado de auxilio

Mis manos han adquirido innumerables ojos benditos.

La estancia de mi corazón ha cerrado los ojos con lo que siquiera mi mente pudiera escribir ante el silencio de mis mil dolores, mis mil pérdidas, mis mil desalojos y por último y consiguiente mis mil amores de antaño.

Mis manos se han tornado color morado, azul y tornasol.

Se han estado derritiendo ante la ausencia, la decadencia del valor, lo subjetivo de la pertenencia y lo inestable del llamado capital.

Y a lo mejor no se concibe en ningún hemisferio humano cerebral el choque constante del crepúsculo marginal de la raza humana, pero sí se descubren entretejidas las habladurías que limitan la apertura de la conciencia y aunque sea la utilización de un 10% de nuestra capacidad mental.

Y mis manos, las del Dios mismo, son capaces de tapar, escupir y tal vez enredar las letras de manera en que todo suene como una pluma de tintero.

Mientras tanto, descubro la sabiduría bendita, me veo situada en medio del amanecer, girando sin cesar, brillando, capturando con mis manos infinitas luciérnagas que pillan con el sonido del páramo y la grandeza de la eternidad. No tengo, y no obtengo. Yo recupero, recupero lo perdido del sentido espiritual, de la razón del arte antiguo, del lenguaje de los dioses, de la delgada línea entre la vida y la muerte y nuestra maravillosa capacidad de explotar orgasmos con pintura, con letras y con el cuerpo mismo.

Recupero entonces, lo que el ser humano olvidó, retomo datos, capturo imágenes, recreo instantes fugaces, lloro el dolor, lloro la alegría, lloro la vida, lloro la ilusión. Añoro la bendición de un mundo utópico convertido en realidad, de un mundo que vuelva a empezar, que vuelva a creer, que siquiera vuelva y me salude con 3 pinceles y me escupa en la cara su renovación vital, su arte, su música, su armonía.

Pues solo nací, o mejor dicho, nacimos para ser todos seres de verdad, seres que no solo mueven su anatomía al ritmo del tic tac o la rutina; surgimos para desenmarañar los siglos que estuvimos dormidos antes de nuestro nacimiento, brotamos de nuestra madre tierra para descombrar imágenes color sepia, recuerdos auténticos de un ser humano leal a la existencia, a la creación misma, a la luz.

Y mis manos, con sus mil agujeros negros y estos mis labios tiernos y heridos aclaman a cualquier lagrima de ilusión que tengan, recuperen un soplido de esperanza, un empujón de algarabía, un estallido de éxtasis por la salvación de nuestra especie; una oportunidad de hacer y ser arte con los materiales que la vida misma dispone a nuestro alcance diario. Aclamo con gritos inocentes e insolentes soltar nuestras manos, aflojar los dientes, relajar la mirada pelando los ojos y dejarnos tumbar por el aire, por la brisa, por el amor y exclusivamente por el lenguaje divino que viene escondido en la práctica de la atención a la verdadera esencia que nuestra transparente y delgada existencia funde día con día.

15 de septiembre de 2014

Letras de mis lágrimas


El tiempo pasa y con él los endemoniados recuerdos cobran vida, se atesoran y retumban en voces mal sintonizadas.

Se escucha el vibrar de su ausencia, de su silencio, de su inolvidable sonrisa y despedida eterna.
¿Quién era yo para saber de más?
¿En quién quería convertirme?

El tiempo está pasando como un remolino diabólico que incrementa el agujero negro que existe en mi corazón desde tu muerte.

El dolor sabe agrio, constante, punzante y cada vez día vivo más ante las manecillas del reloj.
¿Dónde habré dejado el frasco de lágrimas que contiene tu partida?

Hoy extraño tu voz, tus manos, tus labios, tus ojos llenos de luz muerta, tus piernas que sostenían tu vida, tus cabellos enredados entre sudor y tu barbilla de hombre vagabundo.
Te extraño como al verbo mismo, como al dolor claro, como al ácido vertiente del estómago enfermo.
Te extraño y te anhelo en cada uno de mis sueños, de mis pasos, de mis logros.
Te imploro en letras, en música, en danza, en cigarros y bisturíes.
Te amo y recuerdo que no existió mayor bendición que el momento en que me hablabas y abrazabas al lado de la ventana, entraba el sol, me cubrías con tus brazos y suplicabas tanto que dejara ir el pasado y viviera en el hoy.
Sin siquiera saber que hoy eres mi pasado y mi presente constante.


El tiempo pasa y con el tu ausencia se hace más clara.

29 de julio de 2014

De nuestras bocas nace el universo.


Fluye la paz, corre un riachuelo.
Estallan volcanes, tiembla la tierra.
Chocan las aves, caen los anzuelos.

De nuestros cuerpos nace una vida,
gritan los mudos, 
se abren los cielos.

Abren los ojos todos los muertos, 
Corre la sangre, 
Galopa el viento.

De nuestros ojos se hace de día,
se pinta el gris, el negro es blanco.
El humo es aire y el fuego, mar.

De nuestras manos se arma un instante,
Truenan estrellas, 
Cae la lluvia y cesa el silencio.

De nuestra unión se hace un misterio,
brotan las flores, 
surge el amor y sucumbe la muerte. 

De nuestros besos nacen estrellas.

17 de julio de 2014

Metamorfosis Ivone a Gabriela:



Fui tejiendo mi jaula de color dorado oro.
Esperanzada en encontrar el acomodo perfecto del caos me situaba en el riachuelo de mi propia perdición.
Acomodaba las piezas en desorden, acumulaba secretos dolorosos que le suplicaban a las tinieblas recorrer tus venas para así pincharlas y se hiciera el río más grande del suplicio y el silencio.
Me aferraba a hacerte huir.
He perdido la cuenta de mis propios dedos, de mis ojos y mi lengua al mencionar mi plan de escaparate.

El tintero venía escondiendo el verdadero plan para escapar.
Una grisácea y verdosa masa se fue colapsando y se entretejieron las suplicas hacia el todopoderoso.
Se quebrantaron los fierros, se atravesaron las entrelineas de las páginas bíblicas de mi muerte y finalmente tu pajarito dormido encontró el nuevo lenguaje de la huida hacía la utópica y verdadera brisa.

Inmersa en el principio del vuelo lineal he de huir de mi aleteo quebrado que mantenía tu vaivén al ritmo de la demora.

¡Vuela, ama, siente, crea, vive colibrí! Tú ganas…

16 de julio de 2014

No para cualquier lector:

Estoy desenterrando nuevas letras. 
Vibrantes y constantes olas marinas, vuelcos de euforia, penetrantes sinfonías.
 
Estoy silbando nuevas melodías desde el corazón que despierta en cada vibración de su nombre. Soplando esos instantes que entumecen mis viceras, las colapsa y enreda entre nuestros silencios ensordecedores de pasión. 

Estoy tejiendo el mar entero en mis manos, gozando en cada mirada el resplandor de la utopía. 

Estoy saboreando la legítima ofrenda del Dios de mi Dios al permitirse favoritismos. Pues no podría culparlo jamás al haberme elegido para ser su mano derecha, su testigo y su control eterno. 

Es por eso que mis nuevas letras vienen desde el trono del Páramo, donde la luz penetra el corazón y le permite elevarse entre las nubes y el arcoiris. 

Mi nombre retumbará en el glosario de la eternidad para que se encienda el camino del arte divino. 

-Este es un mensaje de Dios. 

8 de julio de 2014

Nací para unir la arena.

Soy un diamante.
Que deslumbra,
que embelesa.
Que esconde sus tres secretos,
de todos los vientos cuerdos.

Mantengo en pie lo incompleto,
funjo como resistol.
El vidrio quemado está brillando por mí.

Y sí, soy tanta luz,
lucesita de vida para un triangulo,
para un túnel indeleble.

Que se estira en trescientos pedacitos,
una piedra preciosa que mantiene la paz,
que es el estado zen de la psicosis.

Soy la algarabía de la perdición,
el brillo del mar para el mundo entero
que por dentro se consume.

Me consume la eterna bendición de ser yo,
perseguida por la belleza del deslumbramiento,
voy cargando el pilar de una sirena prohibida.

Nací para unir la arena,
soy una joya escondida,
en el puerto del amor
he de vaciar el mar,
Y contar la sal.




24 de junio de 2014

¿Estás lista?

Cada que estoy lejos de ti mi corazón grita tu nombre. Suplica tus manos, tus ojos, tu boca. ¿Cómo le hago?

Nuestras manos se engancharon, se amarraron con cinta eterna, nuestros cuerpos se piden, se suplican, se aclaman...
Tus labios de chocolate, tus manos de cristales preciosos, tus ojos, las joyas más bellas del cosmos, tu cuerpo de sirena bendita me tienen hipnotizada.
No existe cuadro más bello que tú, no existe aleteo más vibrante que mi corazón por ti. No existe nada más grande que nuestra existencia.

¿En dónde guardo este latir, este sentir, este grito por tu nombre? Dónde más que en la fusión de nuestros cuerpos, la intimidad, el silencio, el gemido, el momento, el instante y el gemido otra vez.

Tu nombre me salvó la vida, tu deseo por mi bendición y luz la dibujaste, creaste, diseñaste y lleva tu respiración.
Me metiste en un frasco de mentitas, lo agitaste y descubrí la plenitud, descubrí mi corazón, reencontré mi intensidad, mis fobias y mis ganas por caer y retomar el vuelo.
Estoy parada a punto de saltar, tu vigilas mi caída y yo me voy a aventar.
¿Estás lista?

23 de junio de 2014

Mi pajarito dormido se despertó.

Mi pajarito dormido está por estallar,
da picotones en las nubes,
tiene dientes, alas y orejas.

Tiene ojos vivos, llanto de alegría,
canto de ilusión y secretos de amor.

Mi pajarito vive,
mi canto se renueva,
flota, ama, siente.

Mi vuelo se emprende,
mi cuerpo se rompe y vuelve a renacer.

Tengo un fénix en los pies,
un ritual de pasión.
Una danza de palabras
y un soplido de utopía.

Mi caída libre ya se enderezó.
Mi caos se está por ordenar,
mi ave se despertó
y en mandarinas me convirtió.

Mis alas se abren al mar.
La primavera nos descubrió,
el universo conspiró
Y abril es nuestro hoy.

17 de junio de 2014

Aquí.

Aquí se está respirando aire puro de montañas en el paraíso.
Aquí la mitad de mi se ha convertido en la totalidad de mi corazón erótico bailando.
Aquí tengo los ojos cerrados para lograr abrirlos ante tus labios.
Estoy flotando con el corazón desangrado que tu voz empapa de sanación.

En tus manos me hago chiquita, me acurruco y el miedo me grita ven al futuro donde se cumplirán tus sueños.
Bendición del Dios universo sólo verte. Mis ansias por tocarte hace chispas mi alma, mi cuerpo erizado, mi pasado en silencio.