Primera, segunda, tercera, va, va, va, ALTO, abrir la
puerta. Primera, recoger las monedas, segunda, entregar el ticket, tercera. Va,
va, va, alto total ante quien sea que se atraviese, golpeteo constante. Rojo,
ALTO TOTAL, abrir puerta trasera, esperar a que baje la gente. Verde.
Sigue, sigue, sigue el buen sonido que no es ni de las bocinas ni de la gente, sino del mismo camión que está por desmontarse.
Trac, trac, trac, golpean los aceros, suenan los frenos, ¿alguien se dará cuenta la diferencia entre el golpe de un supuesto choque y el golpeteo contaste de la estructura de la ruta urbana?
Que arte ser chofer.
Que arte escuchar el constante rechinar de los frenos que parecieran no funcionar, el constante ruido de las velocidades que seguro no han de tener un buen mantenimiento.
Que arte digo,
Cargar y manejar con toda esta gente que sube y baja, con toda la ruidosa estructura de metal...
Sigue, sigue, va y va, da la vuelta tomando el espacio necesario para darla.
Seguro sus sueños, los del chofer, serán de lo más ruidosos posible.
¿Alguien se lo ha de imaginar?
Bajan, soy yo, me abre la puerta. ALTO.
Bajo.
Adiós chofer, espero algún día ver su trabajo en una galería famosa y pudiera darme su autógrafo.

