Se me durmió la pierna. (risa eterna interior).
Es como si un mundo entero de células se estuvieran rebelando dentro de mí.
Guerra de patrones, gritos impacientes.
Ya no tengo letras para dar,
ya no sé escribir,
se acabó el lenguaje.
Me robaron un cachito de mi alma.
Algo, alguien, algún intruso amoroso,
se han robado mi conciencia.
_______________________________________
No te preocupes, voy a checar como te mojas un rato con mis intensiones.
_______________________________________
Por el castigo del suicidio no se piensa en Dios como la luz.
Se piensa como materia que fluye dispersa como el humo de un cigarro del altísimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario