Emerges de mi alma un tallo,
sucumbiendo de mis venas
de todo un cuerpo arenal,
ambición devuelta en trizas.
Terrenal vibración,
de todo un cuerpo hambriento,
de toda un alma seca,
Manzana que comes lento.
Encajo el trigo en tu piel,
destrozo el lodo prohibido.
Me toca tu mano helada
y rompo el llanto dormido,
Mi vientre enrramado estalla
mezclando lodo y trigo,
La sangre de mis entrañas
titiritando de frío.
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