20 de noviembre de 2013

Cuestionamiento retórico Capítulo 1



Ya sabía que me cortaría con el cuchillo al partir el limón. Agrío, agrío como la vida misma.
Y en verdad no me dolió nada, nada nadita.
Estoy acostumbrada, quizá.
 
Sangre, deliciosa sangre, casi blanca, casi pura, casi nada.
Nos domina el hambre, del conocimiento, del espíritu, del ser, del despertar.
Nos domina el arte.
Ya lo sabía, sola, sola y atenta, sola y en silencio, sola, por mi cuenta sola.

¿Valiente?
Ni una pizca. Cobarde, egoísta, una completa desconocida.

Tierra, moneda, pasado, piedras, tú, viento, sensaciones adormecidas mientras la vida pasa.

No hay como curarse de la intriga, no hay como curarse.
Pues en un columpio empieza la demora del tiempo, la premura del corazón, la constante punzada de perdernos en aquello, aquello que el trigo olvida y Cupido retoma. Procurando conexiones indecisas, futuros imprecisos, volcando el miedo en pasiones no enfermizas, pero sí incomprendidas.
Por mi cuenta con tu boca, con mi humo y mis desvelos. Con Chopin en las arterias, con matanzas y ambiciones, por mi cuenta con tus manos, con el piano, el amor y el deseo.
Pido claridad cuando no hay cura al caos. Claridad en palabras, letras y diálogos.
Disparo de reconocimiento interno, de diversión ante la tragedia de vivir sin alas. Pues sin alas naces, y con alas mueres sin tenerlas en las manos ni en la espalda, ni en el sexo. 

Y uno hace la diferencia… 

Colgándose de un hilo, volteando el mundo desde un pasamanos, golpeando sin cesar el vértigo en el estómago, recordando el miedo por caer, la distancia mínima del aire por las mejillas, jugar al azar, jugar a jugar, jugar a matarnos y no vivir más. 

Pues ya sabía que me cortaría con el cuchillo y por mencionarlo heme aquí sin cura alguna.

5 de noviembre de 2013

No puedo renunciarte.

No puedo dejar las risas contigo,
No puedo desertar de mi eterna alegría.
Mi corazón está en carne viva,
pues el tintero de olas,
se ha clavado en la demora.

No voy a cortarnos las alas,
No voy a curarme jamás de tus besos,
ni de tu vista, ni de tu estómago
y mucho menos de tu entrecejo.  

A media voz lo susurran mis lágrimas,
a grito silencioso rasgas mis entrañas,
 golpeas cada noche con ahínco mis arterias,
 mi respiración y sensatez.

Estamos débiles, consumidas del tiempo,
y lentamente se apaga lo que es ver las estrellas,
Lo que es tocar el cielo, haciéndonos cosquillas la cabeza.

Tú eres la vulnerabilidad de mi sexo,
lo que dormita la entraña más grande de mi deidad,
necesitas masticar mi cordura para sucumbir
y despertar al amanecer.

Necesitas volver a introducirte
en lo que más te ahoga para sobrevivir,
para aflorar las tensiones,
aflojar la visión,
y que tu espalda sea mi barca.

No voy a renunciar a los silencios contigo,
ni a las palabras, ni al arte.
Ceder a la perdición es como escupirle a la danza.
Cesarte, es morirme.

No voy a colapsar ni una vez más ante el reloj.
No me voy.
Grande maestra del planeta,
Grande luz de la penumbra,
Soplido del viento eterno,
no quiero saber donde está,
aquello que no sabemos dónde es.

Pues el cáncer del mundo es mío,
y tú has venido a sanarlo.
Y aunque esté a un milímetro de irse,
Y no volviera a ser hoy,
te recordaría de nuevo que jamás te dejaré.
Pues de ti vivo, y de ti moriré.

4 de noviembre de 2013

Lo que no tiene nombre.


Un demonio indiferente me retiene, me revuelve y me colapsa.
Con goteras descifradas, deambulando las razones, monitoreando masones.

Colándose por alcantarillas mal compuestas,  la indiferencia maldita visita las madrugadas deformando corazones. 

No hay sonido en el silencio
y el insomnio de satán invoca los 7 vientos.

Somos hijos de la luz,
Vertientes sensuales y egoístas tiernos,
Sin dudar de las tinieblas,
somos fuego en rebelión.

Somos hijos del silencio que retiene las pisadas
que no hablan de misterios, ni siquiera de un credo,
se trata de tres costuras que guardas dentro del miedo.

Inspiraciones divinas,
secretos de enseñanza,
hermético sentimiento,
trizas de alumbramiento.

Soy Gabriela, la hija de lucifer.
Imagen de lo absoluto
camino a la deidad,
sin castración, con libertad.

Paraíso de la luz, sigilosa expresión,
golpes de un pecho ansioso ante mi sexualidad,
albedrío prioritario de necesidad filosófica.

Ocultismo de amor puro,
caída y gotas de agua,
ritual de pasión y miedo
 y de lumbre renaciendo.

Dramático renacer,
fénix carcomido y vivo,
indagación de un blanco escondido
en este juego de azar.

Bajo el crucifijo eterno,
gritos de maldición blanca,
sangre fresca, piel judía,
cruz maldita, filosofía subversiva.

Un ojo triangular,
Y el poderío de vida,
Es el hambre de luz,
la sed de la sangre pura.

Alianza de vida,
Unión equilibrada,
Pureza, nombre, vida, tiempo
y lo inefable de nosotras.

…voy a hacerlo todo, voy a gritar y a callar mientras me sigo durmiendo.

3 de octubre de 2013

Así se los va la vida deseando querer tenerla (QEPD Alvar Saldaña)

Así se va la vida,
así se la come un pajarito indeciso, así...
de un momento a otro, las chispitas de recuerdos se desaparecen, se evaporan, se disuelven y no vuelven.

Como un escupitajo desde un tercer piso,
un aplauso, un estornudo, un parpadeo,
o un gargajo con el corazón dormido.

Así se nos fue la infancia,
así se nos fue el recuerdo,
la amistad, la vida.

Se nos van los momentos, nos llega la muerte.
Nos pisa un accidente, y nos repite el desvelo,
el desvelo de un anciano, el lloriqueo de un niño,
se nos acaba la vida, se arrebata la sonrisa.

Se cortan los latidos, se para el corazón,
se pudre nuestra piel y llora nuestra alma.

Así se nos va la vida, como un chasquido de dedos,
como un soplido de amapolas
y un incendio repentino.

Y asi como tantas veces la voz se me había cortado,
sucumbió hoy tu recuerdo
y empapó mis ojos fríos
por retenerte presente.

Amén.

12 de septiembre de 2013

¿Alguien sabe que dije? [Situación existencial número 23)


Hoy me encontré con lo mismo de siempre, uno, dos, tres y volvemos a empezar, tarareando minuto a minuto la misma pinche canción que solo tú y yo sabemos balbucear sin más razón.

-         -- Entonces, ¿en dónde estás y quién eres?

Repetición del sistema, soy sin ser lo que busco descubrir, cada día estoy más ciega, queriendo estar aquí. Continúo, golpe tras golpe entonando el cántico de un abismo cualquiera.

-         -- ¿Qué quieres? 

No quiero crecer, por eso me ignoro. Me gusta sentir que todavía falta, me gusta sentir que estoy en la perdición, cayendo, volando pero vibrando sin rumbo, golpeando, flotando pero sin medida del tiempo y del espacio. Lloro, solo estoy llorando la nostalgia del pasado que se fue y el futuro que no llega. Solamente soy el silencio de Ivone, la negación de Antonio, y el respeto a Armando, soy lo que pretendo ser sin dejar de sentir lástima por mí misma. ¿Quién digo que soy?

No sé lo que estoy diciendo, aunque quiera saber algo, en el instante que me miro, me miras, y me miran, vuelve la duda de estarme viendo. Estoy cayendo en el ciclo de mi egocentrismo, de mi vanidad, de no pretender saber, estoy soplando al mismo viento, cambiando de parecer y quedándome en silencio ante mi nombre de pila. Estoy perdida entre tanta decadencia, es mía, mía y de nadie más, aunque quien sabe… 

-         -- ¿Cuál dices que es tu nombre?

Esa cierta quietud de mis ataques descontrolantes me dicta la sentencia marcada ante el instante que tus manos marcan el ritmo del tiempo. Mutamos, rompemos, callamos y sonreímos, besamos, cantamos, lloramos y volvemos a lo mismo, una dosis de mi existencia, un recuerdo de tantas pasiones contenidas, de tantos deseos robados, de tanto llanto perdido, de tantos gritos de desespero, de tantas letras flotando en el aire, de nuestras voces diciendo algo… 

Un choque, un grito, un pleito, sexo y repetición. Así, jalándome los cabellos por salir de ese abismo donde yo quiero estar para toda la vida, un mata moscas rompiendo con cada pensamiento, fractal de mi vida, corazón de pasa, llanto de esperanza, soplo de ilusión. Es un hilo que no cae, que conecta mis neuronas, que retumba en mis dedos, que empaña cualquier razón. 

-          --  Entonces, ¿ya?, dime ¿en dónde chingados estás y quién puta madre dices que eres?

Es hablarme al espejo, es observar transparencias, escuchar mi propia radio sin cambiarle de estación. Vuelve al mismo destino, la calma para la escucha, el susurro mas interno de todo este silencio. No estoy callándome nada, estoy hablando de más, estoy dudando de todo para comenzar a hallar lo que tanto tiempo quise por las noches descubrir, es un secreto guardado del misterio de tu ser, que constantemente habla sin siquiera responder. 

Estoy cansada de hablar, pero sigo escupiendo, mierda, mierda, mierda misma, estoy hablando conmigo escuchando en la mesa todo el misterio en tu humo. Se me queman las neuronas de tanta espera sintetizada, de cada beso perdido, de cada niño dormido. Estoy burlando la muerte mientras espero que llegue. Estoy sin saber que quiero, pues es lo que necesito, saber qué es lo que mi ser quiere desde que era cualquier niño. 

El pasado me está hablando para probar mis delirios, para contarme la historia de mi esencia adormecida. Está tres veces mi nombre, mensajes del universo,  recuerda lo que me trajo a repetir mi destino. La verdad no estoy cansada, estoy deteniendo el tiempo de sentirte aquí en mi casa y dejar de ser un niño. Deja de sentirme miedo, solo quiero que me escuches, no des por hecho el silencio que todavía te escucho. Deja de romper tus miedos, deja de gritar basura, no esperes que en un instante la inmensidad sea tuya. Un alfiler en tu oído te mantiene repitiendo lo que pretendes saber y lo que en realidad no es. No eres ninguna poeta, tu oración ya me durmió, deja de pensarme en serio y sabrás quien eres tú. Al revés te escribí todo y seguiste tu instinto, repugnante y podrida sabiduría dormida, desperdicio de mujer, no podrías ser artista sin aceptarte al revés. 

Las horas siguen pasando, y yo continúo aquí, queriendo encontrar respuestas, pero es todo lo que sé, palabras desde algo interno que no pretendo entender. No sé ni de dónde vengo, no sé ni a donde voy, solo siento este peso que en mis talones surgió. Quiero decir quiero, quiero volver a dudar, quiero sentir que aún puedo morir antes de vivir…

… ¿Ves? Sigo sin gustarme, pero al ratito te explico.