22 de agosto de 2012

No me pasa nada


Estoy gritando algo pero estoy en silencio.
Estoy siendo ser humano, echando salsa a la herida, callándome el miedo y sacudiendo ilusiones.
Me estoy fumando un cigarro para la paz y la vida, para meterme un putazo en el alma. Justo como ayer lo dije: una videoconferencia con mi propio cerebro.
Con mis dos cánceres, uno de frente y otro en el ano.

Y con la llave girando.
Un saco y una corbata.
Un grito y ese madrazo.
Caer, tropezar, tropezar y rasparme la tibia entera al rojo vivo, al negro caliente.
Al miércoles santo y noche de brujas.

Conteo de horas. Cálculo vital.
Precisión organizada.
Mentira con llanto.
Sonrisa quemada.
Hormonas alteradas.
Artista desnuda.
Colibrí.
Bisturí y zapatillas.

Momentos a solas y con la presencia encarnada de un Dios que no juzga, de apariencia tatuada en las uñas, en el vientre y en los ojos.
Ojos picoteados, Colombia endiablada y el suspenso cayendo…

Estoy gritando todo, pero en silencio me encuentro.

¡Sh!

-No me pasa nada. 

15 de agosto de 2012

Te abrazaría toda la vida


Sin soltarte un minuto
respiraría tu aire,
Viviría en tu cintura,
reviviría con tu aliento
y así moriría en ti.

Mujer, mi vida, mi sueño eterno,
en esta noche sola descansarías en mi.
Ahoga tus dudas, suéltate de ti
No voy a dejarte ir.

Como un soplido de aire
o dos gotitas de agua,
como el vaivén de la aurora
que vibra dentro de mí.

Si dependiera de mi,
mil putazos me daría
contra tu alma y tu vida
y así incrustarme en ti.

Yo no sé hablar con tu boca
solo entregarte la mía,
sin esperar correría
para cachar tu ilusión.

Una ilusión que no acaba,
porque soltarte jamás,
así que solo podré
abrazarte con palabras.

7 de agosto de 2012

En un rollo de papel

En un rollo de papel podría recitar mi vida,
Enmarañada y dispuesta a enderezarse algún día...
Haciéndose misterioso el día de mi partida,
Es por eso que si encuentras este rollo de papel, has buscado muy adentro de tu ser.

-Un moco.

Un poema para ti


Una lucecita eterna
hiela, hiela mi veneno,
como la saliva espesa
que lubrica tu mirada.

Lámparas de este deshielo,
entre la noche del bosque.
Olorosos los recuerdos
y el presente siendo eterno.

Vibraciones temblorosas
de una mujer que me roba
el pensamiento y la ropa
con tan solo imaginarla.

Vuelve, vuelve a acariciarme
mis entrañas y dolores
que con solo abrazarnos
se detiene todo el mundo.