28 de mayo de 2012
A muchas personas les gusta mi cuerpo... A mi me gustas tú.
A muchas personas les gusta mi cuerpo.
A mi me gusta también el mio y a veces el de otros...
Yo muevo mi cuerpo gracias a ella,
me aviento desnuda como en danza aérea.
Yo quiero volar con ella como vuelo con mi cuerpo.
A veces creo que me miento y mienten.
Pero yo sé que mi cuerpo está rico.
Rico como una sandía jugosa, porque lo reflejo en alguien más.
Esto es el triple y más. Ocho.
Canica, sigue rodando que a mi me gustas tú.
25 de mayo de 2012
A la mujer que ama a la mía:
Yo sé que esto nunca va a llegar hasta tus manos...
No, no, espera...
...para serte sincera me divierte mucho pensar que cabe la
posibilidad de que sí llegue a tus manos y lo estés leyendo. Más que diversión
es curiosidad de saber cómo es que lo estás leyendo y lo extraña que ha de ser
para ti la situación.
No tengo miedo a que me odies, me quieras golpear o hasta
matar. Te entiendo perfectamente. Tengo miedo, mejor dicho, a la gran empatía y
comprensión que siento hacía tu persona en este momento.
La amas mucho, no te culpo. Ya veo por qué, por lo mismo sé
lo que has de estar pasando, has dejado ir a una niña excepcional, la rabia debe
estar carcomiéndote por perder lo que tenias...
¡Pero espera!, no se va. Solo muta.
Ella
existe, aquí la tienes, deja de hacer como si no te afectara lo mucho que es.
Ella es tanto como tú o yo lo somos. Ella es oro. Eso te está matando, déjate
vivir y valora lo que ésta niña te dejó impregnado: puro amor y compañía, dudo
que egoísmo. Ya abre los ojos, ya eres mayor.
No he venido a remplazarte, mucho menos crear guerra. La
vida me ha puesto aquí para ser parte de su transformación vital. Como la vida
a la muerte. Deja que te pase, permite el cambio, sé que tú quieres volar, no
te cortes más las alas. Utiliza las que ella se dedicó a enseñarte que
existían.
Ella tal vez te ame, pero abre los ojos que las cosas
siempre cambian, y no supiste ver que el amor también, no le veo nada de malo,
por eso mismo quiero escribirte para que sepas recibir este giro existencial.
Respira. Date tiempo y vive, que es lo único que podemos
intentar hacer bien.
Por último, a ti te juro no hacerle daño. Puedes estarte
tranquila. La ayudaré a respirar y también, si es necesario, dejarla emprender
su viaje.
Con todo el respeto posible: Gabriela.
Con todo el respeto posible: Gabriela.
22 de mayo de 2012
Y tú, ¿sabes qué nos está pasando?
[Soliloquio #2 contigo]
Hace poco teníamos solo siete años. Eras mi compañera de
fantasías,
compañía en un nuevo mundo de ensueño, comprensión infantil.
Tú.
<Escapaste. Me perdí.>
Existías, nunca dejaste de hacerlo. Mi mente me hablaba de ti
con el
mismo aspecto. Estatura, mirada, sonrisa e ilusiones de una
niña con
ocho años solamente.
-Un osito de peluche. Pikachú.-
<Regresaste. Te encontré.>
Hoy no tenemos ni ocho, ni diez años. Tenemos diez y nueve.
Con sueños, metas e ilusiones para compartir, no solo cada
una por
su lado sino parecidas que juntas podemos cumplir. Volverte
a
tener aquí hace parecer que diez años sin ti no fueron nada.
Un
pestañeo. Yo no sé tú, pero yo no sé qué nos esté pasando.
Una canica que brinca en mi cabeza constantemente. Sonrisa,
emoción
y compañía.
Me aferro a tenerte cerca, no quiero perderte otra vez.
Aunque
siempre estuvimos presentes, el sentirnos reales nos quita
la sed
del miedo a estar solas.
Te toco, te siento, te observo, te escucho; quiero grabarte
en mi
mente. Tu voz, tu mirada; que no se me escape nada. Y vuelvo
a darme
cuenta que no sé qué es lo que nos esté pasando.
![]() |
| Pez con pez. Bailarina y bailarina. Soñadoras, voladoras. |
No eres alguien más. Eres tú. Soy yo. Somos tú y yo.
La música de nosotras suena en mi cabeza. Me despierta tu
nombre. Yo
no sé que nos esté pasando.
Raro, único.
Diferente y típico.
<Sonrisa.>
<Tengo miedo.>
Eres parte de una ruleta que quiero mantener.
-Esfera, esfera, ¡Detente!-
Yo no sé que nos esté pasando.
¿Y tú?
Dame la mano. No me sueltes, tendremos que averiguarlo.
<Conmigo. Contigo.>
19 de mayo de 2012
Me enamoré de una canica.
La canica se resbala
con el fulgor de la estopa.
Parpadeante caracola
entre vidrio encantadora.
El oleaje la mantiene
entre suaves algodones,
imaginada desnuda
desde entonces, hasta entonces.
Un titánico murmullo
exprimía el encanto.
La canica rebotando
y el limón agrio quemado.
En limón me convertí
y la canica rodando
entre dulces lagrimitas
se convertía en ti.
15 de mayo de 2012
Hola, yo soy Eva.
Hola, yo soy Eva, estoy posando desnuda mientras tecleo esto en la casa de un
desconocido. La experiencia de ser una pinche ejecutiva es fascinante, porque así es
la vida siempre, una mentira. Estoy actuando a comportarme en base al protocolo en las
oficinas, con los jefes y los compañeros, pero realmente soy un ente desnudo
detrás de todo un engaño. Eva, ejecutiva, cocinera y la que pretende estar a la moda con unos zapatos nuevos, pero dentro de mí soy otra, la que se cubre con
ropa...
... como Eva con sus mentiras.
Describir lo que se siente es un momento alucinante, es una
situación que la vida me regala, fuera de la rutina, esa es la verdadera
realidad de nuestro ser, la conciencia de la diversidad de momentos. ¿Puedes teclar porfa?, ¿Puedes querer ser
otra porfa?, ¿Puedes actuar?, ¿Puedes mentirle a todo el pinche mundo entero para que piensen que
eres esa Eva?...
...¡Pero estoy desnuda!, soy
libre. Soy libertad...actuada.
-El monitor se ve blanco.
-¿Y si le pones más luz?
Oye, tengo hambre.
-Photoshop.
¿Photoshop?
Posa Gabriela, posa, concéntrate, deja que Eva se apodere de
ti, eres ella, la que se desnuda pero miente, miente ante los ojos de la cámara
y de miles de personas.
Esto no termina,apenas comenzó.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
