3 de diciembre de 2012

Que me quiten los sesos de una vez


Maldito llanto ausente,
que me grita el desespero,
que no me importa, que me hice frío,
que me hice hielo, que me hice roca,
que no soy nada, que no soy nadie.

Que vuelve muerte, que grita el silencio,
que no pasa nada, que pasa todo,
que duele el grito, que duele el llanto.

Maldito llanto, maldita lluvia.
Estúpido desvelo, maldita culpa.
Puta tú. Puta yo. Puta vida, puta la muerte entre olas de algodón.
Putos colores, gritos y olores.
Rasguños del alma, golpes internos.
Externos dije.

Yo soy todo eso, mientras la niebla se esconde.
Mientras cumplo veinte años y mi cuerpo no envejece,
mientras me vuelo los sesos y siento el placer de hacerlo.
Que me grita el desespero. Que no me importa, que me hice frío.

Que no me importa, que esto soy, que a esto vengo,
a sufrir lo que es la vida llena de gris.
Llena de moho, llena de lama babosa, piedra caliente, volcán en fusión.

Y medio escribo, y medio escupo el vacío.
¿Y que te importa, si a mi tampoco?
¿Y qué es la vida sino la muerte...?
¿Y qué si no entiendes? ¿Y qué si yo menos?
Escupo basura, me hago bonita, me quito la ropa y enseño mi sexo.
Enseño mi cuerpo, enseño mi alma, mi miedo y mi autoestima.

Maldito vidrio quebrado, maldito espejo deshecho.
Maldito miedo, maldita estupidez, maldita entrega, maldito amor, maldita inspiración.
Maldita tú y maldita yo.
Si a ti nada te importó, si a nadie yo le importé.
Malditos todos, maldito yo.

Que no soy ni un hombre, ni una mujer, no soy ni esto ni aquello.
Me muero, me grito en silencio, me pasa nada, me pasa todo.
Me pasa el sueño y el infierno.
Fuego, llanto, lluvia y sexo entrelazado entre fluidos de amor.

Una vez más


Vierto el llanto encadenado
del sufrimiento del aire, del alma y del corazón.
Una perdida ilusión
y el desgarre en la pupila.

Ojalá no es suficiente.
Estúpida estupidez,
que me permitió enredarte
en mis juegos de pasión

Este vaivén de la aurora
entre papeles me mojan,
la insuficiente demora
de un recuerdo color lila.

Es la inocencia que guarda
el tintero en el papel,
que se moja en tu llanto
que jamás se dejó ver.

24 de octubre de 2012

Inevitablemente efímero (Instantes nocturnos con J. Talaván)


[La noche caía, el allá y yo aquí, sin todavía conocernos estabamos amándonos pero en un silencio eterno, un instante cambió nuestras vidas. Yo corrí, el no tomó mi mano, solo observaba lo torcida que estaba nuestra mente, y así, me dejó huir... ]

-Y tú, ¿qué tan torcida tienes la mente?

-Licor de durazno

-Suavicremas marinela con un toque de vino tinto tal vez. Me parece perfecta tu respuesta

- Aceitunaje flotando centrípetamente en un pequeño fondo de Martini con olor a perfume de mujer

-¿Cual mujer?

- Una, ni idea quién

-Todas las mujeres que he probado, saben, huelen y son distintas.

-Pero espera, no sabemos hace cuánto está el vaso, si está incompleto es porque lo estaba tomando y abandonó el lugar. Todos sabemos que nadie deja la aceituna, debe haberse ido por causas mayores. (Guiña el ojo izquierdo)

-Ella corrió por su vida, se tenía que salvar, por eso dejó la aceituna

- ¿Cómo era el trago de la persona que después la persiguió?

- No, no era un trago, solo un cigarrillo con punta fosforescente, tal vez con algún sabor artificial a yerba buena. Solo sé de su traje color crema y un pañuelo enroscado en la parte delantera del saco, color rojo. Oye, ¿y tú como sabes que la persiguió?

-¿El rojo era color del pañuelo o era una mancha de sangre? Nadie deja la aceituna por una caminata simpática tiene que haber sido una persecución

-¿Crees que con tinte maléfico solamente? Yo no, yo creo que era más como… un escaparate de amor

-Es posible

-¿Qué tanto?

-Que la amaba tanto que quería asesinarla

-No exactamente por su propia mano la mataría. Creo mejor dicho, que ella corrió del amor, ya que sabía que ella misma se suicidaría. Ella sabía que venía a amar a esta vida, él era el indicado, así que corrió, pero ¿tú sabes si pudo alcanzarla?

-Lamentablemente no, y no por no haberla alcanzado físicamente. La llegó a ver a distancia antes de hacerlo, hasta vio cómo su vida terminaba al saltar por ese puente pero no la salvó, no la hizo recapacitar, ¿por qué?

-Porque él entró a esa cantina con un propósito: Dejar huella y huir. Él sabía que era por él. Por él ella huyó, por él, ella dejó su aceituna flotando, tal como quiso hacer con su cuerpo, volar... flotar por el amor que el instante creó. Y él ya sabía, él solo quería huir, por eso la dejó huir a ella también

-Por eso dejó el cigarrillo encendido

-Consumiéndose solo…justo como él se quedó

-Inevitablemente efímero

-Como todo, como el amor, como tú… y como yo.

[Al final, solo eramos dos bohemios jugando a estar torcidos, pero de amor...]

3 de octubre de 2012

Tengo ganas de ti, instante de lucidez.




Ahora corramos juntos.

Puedes ayudarme a arreglar este desastre si quieres. A lo mejor si nos esforzamos podría quedar algo mejor.

[¡Pero qué pinche desmadre he creado! A ti no te corresponde limpiar mi mierda, pero dicen y sé que sola, sola yo no puedo. Yo me enredo, me embarro mas mierda, me convierto en la escoria de mi propio dolor y tu ahí, indefensa, con tu mirada de ángel tratando con el demonio idealizado del dolor a flor de piel, al rojo vivo, ardiente con seiscientos sesenta y seis limones lo sigues intentando. Dicen que me sigues amando…]

Oye, sola no puedo.

"Hay que correr Antonio"... 

Ahora juntas...

Justo ahí, así...


Y justo ahí, justo como siempre he creído, en un mundo ilusorio, lleno de hojas etéreas, vida utópica estás tú, donde tu respiraron sigue cerca de mi oído, tu aliento dándome vida. Justo ahí estaremos vivos por siempre, al final del arcoíris, al final del acueducto, ahí te veré. Cruzare por ti, hacia ti. A demostrarte que sí se puede, no solo a la mitad. Y si en el intento llego a caer, será a tus brazos.

¿Qué tipo de melancolía es esta? Donde tengo todo y sigo sufriendo...Es que, ¿dónde estarás exactamente?, es más, ¿estarás? ¿De verdad me estarás viendo? A veces miro al cielo y siento que te observo... Que ahí, en lo más recóndito del cielo estarás sonriendo, siendo feliz al fin, habiendo encontrado esa sonrisa que habías perdido, que tanto te faltaba...

A ese estúpido suicida


A los 19 años me enamoré de un gran hombre suicida, infeliz, loco y obsesionado a la medicina y los bisturís. Realizaba alrededor de quinientas suturas al día en época de exámenes finales. En ese entonces yo solo lo observaba desvelarse a través del monitor. A veces también lo escuchaba, a través del teléfono, con una voz impávida, delirando tecnicismos medicinales sobre el cuerpo humano.
Tanto fue que se cansó, tanto se desveló, tanto no quería tener tiempo para vivir, que ahora solo quedó al aire tanto esfuerzo y dedicación. ¿Habrá sido la enseñanza de la pasión pura a la profesión, el haber dado su último cansancio de vida al arte medicinal?, pero es algo que nunca basta, la pasión no le bastó, su inestabilidad y desilusión en la vida fue mayor, fue su error, vivir para sentirse desilusionado.

Él nunca supo lo mucho que fue para mí, se dedico a recordar constantemente su dolor al vivir, no al disfrute de lo que podría hacerlo olvidar el tedio de la vida real. Yo me enamore de él, siendo lesbiana lo amé, como nunca había estado dispuesta a amar a un hombre. Lo amé como una novela dramática, conmemorada, con titulo muy artístico. Tanto pero en un silencio eterno, con miedo de alejarlo, de perderlo.
Pero que reventada es la vida, te acuerdas? Uno hace y otro deshace. Así mismo. El se deshizo y yo con ímpetu quise deshacer mi amor y admiración hacia él, hacia su existencia y hoy, el ya lo sabe, sin estar, sé que lo sabe. Se suicido, voló, no sus sesos pero si sus ilusiones. Termino su camino, le dio finito. Con una firma infinita en mi corazón.

Me enamoré de un gran cobarde, de un estúpido impostor pero que tanto amé.

A los 18 años me conoció, a los 19 me enamoró, lo viví, le perdí y le lloré. A los 19 años me enamoré de ese estúpido suicida.

15 de septiembre de 2012

Soy el arte de un doctor


Cause de una dama,
lince de alas blancas.
Musa de agua helada,
suaves carcajadas.

No fuimos tú y yo,
doctor sin su bailarina,
bailarina y medicina,
puta distancia entrometida.

La distancia no era nada,
solo un chiste de la vida,
donde tu mismo decides
que morir era lo tuyo.

Esta linda bailarina
danzando vivirá herida
y tu nunca curarás
esa patada letal.

Tu me hiciste ser tu arte,
y tu mismo en tu cuerpo
provocaste ese caos
que ni un doctor curaría.

7 de septiembre de 2012

Tengo un dolor en la espalda - susurré.


Tengo la columna vertebral adormecida, anestesiada, muerta.
Aquí llegué, aquí me fui.
Dormida, y dormida llegué, nunca sola…
Con lagrimas en los ojos, con mi cuerpo estremecido, deshidratado.

Ahora...
...ahora tengo picoteadas todas las venas de mis brazos.
No fue la heroína, ni siquiera el éxtasis de su fulgor de mujer.
Fue ese suave caudal de la vida que nos lleva a donde estamos,
a donde no estoy.

A donde tal vez voy.

Voy o no voy, sufriendo, llorando, en silencio tu pérdida dolorosa.
Que no es mía ni tuya, ni de nadie, es de aquella damisela de vestido púrpura que se acerca a un hombre en el recibidor del hotel Ancira.

¿Pero dónde será el hotel Ancira, si ni siquiera lo concibes en tu cabeza? ¿Dónde va a estar si no está aquí?, ¿O allá?

Como el tafil dándote vueltas en tus órganos sexuales, como la masturbación poderosa de tu propio ente quemado, de tu propio instinto, de ese animal que tú eres. Que yo soy, pero que al final, no es nada, no dices nada.
Asco, escoria, pudrición, descomposición humana, mental, mental, corporal y humana de nuevo.

Sexo, semen, vagina, penetración, sudoración.
Olor.
Tafil, paracetamol y heroína en la columna vertebral.
No sé ni que estoy diciendo, pero algo es lo que es, si no es ¿cómo será que estoy haciendo lo que ya ahora es?

-¡Tengo un dolor en la espalda que no se me quita!
...Anestesiada, muerta, pero con vida.

22 de agosto de 2012

No me pasa nada


Estoy gritando algo pero estoy en silencio.
Estoy siendo ser humano, echando salsa a la herida, callándome el miedo y sacudiendo ilusiones.
Me estoy fumando un cigarro para la paz y la vida, para meterme un putazo en el alma. Justo como ayer lo dije: una videoconferencia con mi propio cerebro.
Con mis dos cánceres, uno de frente y otro en el ano.

Y con la llave girando.
Un saco y una corbata.
Un grito y ese madrazo.
Caer, tropezar, tropezar y rasparme la tibia entera al rojo vivo, al negro caliente.
Al miércoles santo y noche de brujas.

Conteo de horas. Cálculo vital.
Precisión organizada.
Mentira con llanto.
Sonrisa quemada.
Hormonas alteradas.
Artista desnuda.
Colibrí.
Bisturí y zapatillas.

Momentos a solas y con la presencia encarnada de un Dios que no juzga, de apariencia tatuada en las uñas, en el vientre y en los ojos.
Ojos picoteados, Colombia endiablada y el suspenso cayendo…

Estoy gritando todo, pero en silencio me encuentro.

¡Sh!

-No me pasa nada. 

15 de agosto de 2012

Te abrazaría toda la vida


Sin soltarte un minuto
respiraría tu aire,
Viviría en tu cintura,
reviviría con tu aliento
y así moriría en ti.

Mujer, mi vida, mi sueño eterno,
en esta noche sola descansarías en mi.
Ahoga tus dudas, suéltate de ti
No voy a dejarte ir.

Como un soplido de aire
o dos gotitas de agua,
como el vaivén de la aurora
que vibra dentro de mí.

Si dependiera de mi,
mil putazos me daría
contra tu alma y tu vida
y así incrustarme en ti.

Yo no sé hablar con tu boca
solo entregarte la mía,
sin esperar correría
para cachar tu ilusión.

Una ilusión que no acaba,
porque soltarte jamás,
así que solo podré
abrazarte con palabras.

7 de agosto de 2012

En un rollo de papel

En un rollo de papel podría recitar mi vida,
Enmarañada y dispuesta a enderezarse algún día...
Haciéndose misterioso el día de mi partida,
Es por eso que si encuentras este rollo de papel, has buscado muy adentro de tu ser.

-Un moco.

Un poema para ti


Una lucecita eterna
hiela, hiela mi veneno,
como la saliva espesa
que lubrica tu mirada.

Lámparas de este deshielo,
entre la noche del bosque.
Olorosos los recuerdos
y el presente siendo eterno.

Vibraciones temblorosas
de una mujer que me roba
el pensamiento y la ropa
con tan solo imaginarla.

Vuelve, vuelve a acariciarme
mis entrañas y dolores
que con solo abrazarnos
se detiene todo el mundo.

3 de julio de 2012

Yo tomo el agua de limón con mucha azúcar


Hay veces en que uno quisiera escupir mucha basura mental.
Otras veces no.

Otras veces tanta felicidad hay, que solita nos consume.
Como este cigarro se consume mientras pienso en como lo hace.
O lo hago, o no lo hago, da igual, otras veces no.
Pudo haber sido otro cigarro de la cajetilla, pero no, no le tocaba, le tocaba a este, y este, con la luna, la soledad y el amor me hace pensar en ti, en mi, en lo que pudo haber sido, en lo que no, y en lo que es.

Yo tomo el agua de limón con mucha azúcar.
Otras veces me aguanto y la bebo sin ella, pero se habrá convertido en agua desabrida para mi.
Como tomo la vida en broma, otras veces no, otras veces me aguanto. Pero igual, veo como es, como pudo haber sido, como no, como sí.

Las mujeres son bellas y astutas. Otras no, otras sí.
Pero todas, todas ellas, son mujeres ante mis ojos...
Y ante mis ojos no hay ningun disgusto de que eso sean...

Estas palabras son, pero pudieron no haber sido.
Yo las hago existir.
Podría seleccionar todo y borrar... Pero no habría sido algo.
O tal vés sí, o tal vés no. Igual queda el recuerdo.
En blanco pero lleno.
Lleno de ti y de mi.

Lleno de basura mental, que ya no es, se convierte.

Pero nada importa, o sí.
Así es, o no.
Lo hicimos y no.

Esto es, exactamente.

20 de junio de 2012

Por un nosotras eterno



-Me gusta tanto pensar en ti. 

La mente escupe lo que el corazón siente
y yo siento por ti. Escupo un nosotras para siempre.
En este, nuestro mar, que crean mis sentimientos.

Mujer, musa, mi niña hermosa.

No puedo ni imaginarte tan lejos de mi cuerpo,
tan lejos de mi alma.
Tú. Solo tú sabes quién eres tú.
Con tanto énfasis. Tú. Eres tú y yo, yo solo soy yo queriéndote a ti. A nosotras...

 -Tu imagen. Que bonita eres.


Cabello largo y rizado.
Ojos turquesas de tanto amor reflejado,
Labios de sirena
Cuerpo amoldado.
Amoldado a mí. A nosotras...

-Me gusta estar contigo. 


Tú y yo de la mano.
Tú y yo entrelazadas.
Cuerpo, alma. Amor. Entrega, entrega y pasión.
Tú y yo soñando. Gritando querer volar atadas a la ilusión.
Suaves, suaves y fuertes olas de emoción. Tú y yo. Nosotras...

-Quiero estar contigo siempre.

Tú en palabras. Tú y yo en movimiento. Yo en el aire...
Ella, ¡Ella en la tierra volando conmigo!.

-Nunca te vayas. No me dejes ir. 

No me sueltes tú, no te suelto yo.
Para así volar a través de este túnel eterno de miedo e ilusión a la vez.

Me aferro. Le suplico a la vida, se lo suplico a mi corazón, le ruego a mi inteligencia. Le escupo en la cara a mi soledad, quiero ser entrega, quiero ser un nosotras eterno...

-Te amo.

Quiero que mi pasado se rompa en pedazos, destrozarlo, cada pedazo y sentir lo sabroso que es. Destrozarlo por este tú y yo que estamos creando. Te amo. Te amo como siempre deseé amar mujer. Mi vainilla perfecta. Mi canica rodante. Mi ocho de ilusiones reales.

-Aquí estamos.

Aquí estamos, tú y yo riéndonos. Aquí estamos...tú y yo bailando.
Tú y yo viviendo, existiendo…
…Existiendo muy nosotras.

-¿Volamos?

12 de junio de 2012

La inercia del cinismo


Tengo tantas cosas que contar de mi propia mente. ¿Te importa?
¡Sh! Guarda silencio ahí, ahí…
Ahí, en tu cajita cerebral. ¡Sh!

[Seguridad de mutua locura]
Detienes tu cabeza, todo lo que escuchas es un testimonio de la vida misma de aquí, para allá.
Observa, todo el tiempo yo observo solo a carcajadas.
Fija tu mirada. Fija tus propios oídos.

Un tintero de recuerdos, define la existencia en un grito sobre lo que mi mente puede y no descifrar.

[Síntomas del delirio]
Dolor de cabeza.
Imaginación.
Mundo, mundo, mundo... ¡Puto mundo, escoria humana!.
Mundo paralelo, letras, vida, música, danza, arte, cuerpo, alma. Muerte definitiva.          
Voy a cumplir años.
Giro la cabeza y veo letras pasar.
Muevo todo mi cuerpo, gesticulo sentimientos.

[Constancia y repetición de las ideas]
Perder la noción, perder la postura. Quitarme el brassiere.
Quitarme el brassiere.

La libertad de mi mente y de mis putas manos.
De mis putas manos.
De mis putos miedos e ilusiones.
Aullando el enojo de mi represión.
Utilizo un don. El don de mandarte lentamente a la chingada con lo que mi boca quisiera escupirte. Fríamente.
Me encabrono. Me voy.

[Alimento la furia]
Sin calcular. Justo en el blanco, delicia de precisión.
Ser nadie, ser letras, ser sangre, ser baba caliente.
Quemarnos los ojos sin hacerlo, quemar tus palabras, no escucharte y que me grites mientras grito por encima de tu lápiz labial. 
Volarnos los sesos.

[Frenesí]
Infinita extensión de las palabras.
Mi corazón se acelera, brinca, me patea... Me pone nerviosa.
Cállate estúpido.
Silencio, palabras arrancadas.
Suspiro.
_______________________________

Voy a arrancarme la piel, rasguñar las heridas, llorar del dolor, sentir como ardo, ser pasión.
Letras, letras, escape, libertad, senos al aire. Desnudez traicionera.
Lagrimas, sin control. Sin control, sin control y con control.
Repetición existencial. Sonido musical de una moneda caer. De una canica rodar, de tu mirada, de nuestras vidas.
Tin, tin, tin…
Caer.
Vomitarte y morir.

[Saborear la adicción]
Somos luciérnagas de ilusión, sentimos calor en la espalda y la vibración arterial se apodera de mí. Algo me quema, algo de orina. Evacuación mental.
Somos fotografías, olor, color y muerte.
Quisiera romperte en pedazos. En mil cachitos.
Voy a madrearte la cara, despedazar tu belleza, desfigurar tu supuesta identidad.
Luego voy a reírme de ti.
Voy a abrazarte y dejarte ir.
Escupirte. Voy amarte. Así voy a amarte algún día.
Vas a estar lista para odiarme.
¡Pero no!
Risa tétrica.
¡Aún no!, ¡Sh!
Fui solo el silencio que escupe tantas palabras.
Metáfora de un aprendizaje.
Rencor.
Esta inercia mental.
Y yo… Yo solo observo, todo el tiempo solo observo a carcajadas.
Sonrisa.
Tengo tantas cosas que contar de mi propia mente. ¿A qué hora empiezo? 

-Te amé. 

y ya.

8 de junio de 2012

Amor en programación


El enamorarme de ti ha sido tan repentino que hasta mi propio corazón se quedó paralizado.
Hoy está volviendo a latir como la primera vez. ¿Le has dado reiniciar? 

[Intento explicar]
Ha sido como un abrir los ojos lentamente otra vez. Ya estoy logrando ver a través de la neblina.

[Lo que va a ser]
Estoy dispuesta a todo. Con los ojos abiertos estoy segura a que no podré esperar más al hacerme consciente de que eres tú, pero es cuestión de limpiar todos los miedos que paralizan mi ilusión.

[Lo que está siendo]
Hoy quiero escribirte un poquito más. Hoy logré pestañear y ha sido un guiño desde el corazón. Mi princesa hermosa, todo va tan bien, todo va a nuestro favor. Estaré atenta a ti, a mi, a lo que vamos formando. Hacer de este giro la vuelta perfecta a nuestros propios mundos. Tu en el tuyo, yo en el mío, para hacerlo uno solo.
Quemarme con tus ojos, limpiarme con tu boca y con tu cuerpo flagelar tanto dolor.
No pienso soltarnos. No pienso dejarnos ir. Seremos tu y yo el instante eterno que nos destinó la vida ser.

[Lo que va a ser]
Esto será lo único que seremos.
El instante eterno de un amor anhelado.

[Lo que ya es]
Yo ya te estoy amando mujer…

4 de junio de 2012

Tengo una cicatriz en la muñeca


Tengo una cicatriz pequeña en la muñeca.
Fuí tan valiente.

La bruma en mi habitación me hacía romper en llanto. Me desconecté de mi, el juego de vanidad, egoísmo y nacisismo se me había salido de control. Quería matarme. No morir, matarme.

Prendí algún cigarrillo.
Mis oídos escuchaban mis propios gritos internos hacía el suicidio.
Mis manos eran dueñas de la desesperación, fuí valiente, jugué a lastimarme.

Soledad, concentración de un placer doloroso.
Hacerme daño. Matarme.

No volar, sino enterrarme. Enterrarme en mi y en mi propio sufrimiento. Utilicé mi valentía para una estupidez. Delicia suculenta de ansiedad vanidosa. Delicia de poder.

Fuí tan valiente de no solo matarme, quemarme, cortarme y soportar el dolor.

Me gustan mis cicatrices.

Un ardor ardiente, como el del amor presente.

Adios estupidez, solo me queda el recuerdo.
Suculenta pasión, suculentos recuerdos del dolor atormentado.

¿Te apetece verla?

28 de mayo de 2012

A muchas personas les gusta mi cuerpo... A mi me gustas tú.


A muchas personas les gusta mi cuerpo.
A mi me gusta también el mio y a veces el de otros...

Yo muevo mi cuerpo gracias a ella,
me aviento desnuda como en danza aérea.

Yo quiero volar con ella como vuelo con mi cuerpo.

A veces creo que me miento y mienten.

Pero yo sé que mi cuerpo está rico.

Rico como una sandía jugosa, porque lo reflejo en alguien más.

Esto es el triple y más. Ocho.

Canica, sigue rodando que a mi me gustas tú.


25 de mayo de 2012

A la mujer que ama a la mía:


Yo sé que esto nunca va a llegar hasta tus manos...

No, no, espera...

...para serte sincera me divierte mucho pensar que cabe la posibilidad de que sí llegue a tus manos y lo estés leyendo. Más que diversión es curiosidad de saber cómo es que lo estás leyendo y lo extraña que ha de ser para ti la situación.

No tengo miedo a que me odies, me quieras golpear o hasta matar. Te entiendo perfectamente. Tengo miedo, mejor dicho, a la gran empatía y comprensión que siento hacía tu persona en este momento.
La amas mucho, no te culpo. Ya veo por qué, por lo mismo sé lo que has de estar pasando, has dejado ir a una niña excepcional, la rabia debe estar carcomiéndote por perder lo que tenias...
¡Pero espera!, no se va. Solo muta.


Ella existe, aquí la tienes, deja de hacer como si no te afectara lo mucho que es. Ella es tanto como tú o yo lo somos. Ella es oro. Eso te está matando, déjate vivir y valora lo que ésta niña te dejó impregnado: puro amor y compañía, dudo que egoísmo. Ya abre los ojos, ya eres mayor.


No he venido a remplazarte, mucho menos crear guerra. La vida me ha puesto aquí para ser parte de su transformación vital. Como la vida a la muerte. Deja que te pase, permite el cambio, sé que tú quieres volar, no te cortes más las alas. Utiliza las que ella se dedicó a enseñarte que existían.
Ella tal vez te ame, pero abre los ojos que las cosas siempre cambian, y no supiste ver que el amor también, no le veo nada de malo, por eso mismo quiero escribirte para que sepas recibir este giro existencial.

Respira. Date tiempo y vive, que es lo único que podemos intentar hacer bien.

Por último, a ti te juro no hacerle daño. Puedes estarte tranquila. La ayudaré a respirar y también, si es necesario, dejarla emprender su viaje.

                                                                                      Con todo el respeto posible: Gabriela.

22 de mayo de 2012

Y tú, ¿sabes qué nos está pasando?


[Soliloquio #2 contigo]

Hace poco teníamos solo siete años. Eras mi compañera de fantasías,
compañía en un nuevo mundo de ensueño, comprensión infantil. Tú.

<Escapaste. Me perdí.>

Existías, nunca dejaste de hacerlo. Mi mente me hablaba de ti con el
mismo aspecto. Estatura, mirada, sonrisa e ilusiones de una niña con
ocho años solamente.

-Un osito de peluche. Pikachú.-

<Regresaste. Te encontré.>

Hoy no tenemos ni ocho, ni diez años. Tenemos diez y nueve.
Con sueños, metas e ilusiones para compartir, no solo cada una por
su lado sino parecidas que juntas podemos cumplir. Volverte a
tener aquí hace parecer que diez años sin ti no fueron nada. Un
pestañeo. Yo no sé tú, pero yo no sé qué nos esté pasando.

Una canica que brinca en mi cabeza constantemente. Sonrisa, emoción
y compañía.
Me aferro a tenerte cerca, no quiero perderte otra vez. Aunque
siempre estuvimos presentes, el sentirnos reales nos quita la sed
del miedo a estar solas.
Te toco, te siento, te observo, te escucho; quiero grabarte en mi
mente. Tu voz, tu mirada; que no se me escape nada. Y vuelvo a darme
cuenta que no sé qué es lo que nos esté pasando.

Pez con pez. Bailarina y bailarina. Soñadoras, voladoras.
No eres alguien más. Eres tú. Soy yo. Somos tú y yo.

La música de nosotras suena en mi cabeza. Me despierta tu nombre. Yo
no sé que nos esté pasando. 

Raro, único.
Diferente y típico.

<Sonrisa.>
<Tengo miedo.>

Eres parte de una ruleta que quiero mantener.

-Esfera, esfera, ¡Detente!-

Yo no sé que nos esté pasando.

                                                                                       ¿Y tú?



Dame la mano. No me sueltes, tendremos que averiguarlo.

<Conmigo. Contigo.>

19 de mayo de 2012

Me enamoré de una canica.


La canica se resbala
con el fulgor de la estopa. 
Parpadeante caracola
entre vidrio encantadora.

El oleaje la mantiene
entre suaves algodones,
imaginada desnuda
desde entonces, hasta entonces.

Un titánico murmullo
exprimía el encanto.
La canica rebotando
y el limón agrio quemado.

En limón me convertí
y la canica rodando
entre dulces lagrimitas
se convertía en ti.  

                                      

15 de mayo de 2012

Hola, yo soy Eva.


Hola, yo soy Eva, estoy posando desnuda mientras tecleo esto en la casa de un desconocido. La experiencia de ser una pinche ejecutiva es fascinante, porque así es la vida siempre, una mentira. Estoy actuando a comportarme en base al protocolo en las oficinas, con los jefes y los compañeros, pero realmente soy un ente desnudo detrás de todo un engaño. Eva, ejecutiva, cocinera y la que pretende estar a la moda con unos zapatos nuevos, pero dentro de mí soy otra, la que se cubre con ropa... 

... como Eva con sus mentiras. 

Describir lo que se siente es un momento alucinante, es una situación que la vida me regala, fuera de la rutina, esa es la verdadera realidad de nuestro ser, la conciencia de la diversidad de momentos. ¿Puedes teclar porfa?, ¿Puedes querer ser otra porfa?, ¿Puedes actuar?, ¿Puedes mentirle a todo el pinche mundo entero para que piensen que eres esa Eva?...

...¡Pero estoy desnuda!, soy libre. Soy libertad...actuada.

-El monitor se ve blanco.
-¿Y si le pones más luz?
Oye, tengo hambre.  
-Photoshop. 
¿Photoshop?

Posa Gabriela, posa, concéntrate, deja que Eva se apodere de ti, eres ella, la que se desnuda pero miente, miente ante los ojos de la cámara y de miles de personas. 

Esto no termina,apenas comenzó.

16 de abril de 2012

¿Ustedes ya saben qué hacen aquí?


Somos catorce personas encerradas en un mismo salon de clases, cada quien posee un mundo entero de ideas. Lo que a trece de ellas las hace aquí tiene algo que ver.
En cambio yo, yo no sé qué hago aquí...

...Mi mirada hacia ellos, tal vez.
La miro. Me mira. Vibra mi estómago. Sonrié.

Cuarenta y cuatro sillas. Catorce en uso. Treinta y dos mesas, Trece en uso y un escritorio con su maestra, el pizarron tecnológico y me parece ver unicamente 3 cerebros en uso: Mi madre, su maestra y yo.

¡Pero que reventada es la vida!. Uno arma y otro deshace. Con saña, planificado, afán doloroso de una vida ajena.

Matricula, nombre, materia, exámen, ¿qué opinas?, ¿què piensas?. ¡Ah!. Igual no me interesaba.

Protrocolos sociales. Etiquetas amarradas. Miradas temblorosas. ¡Es un puto examen!.

Yo observo. Yo tranquila solo observo. Esceptica de la existencia estudiantil.

Asco, ira, risa, risa macabra.

Yo no me califico nada. Yo no soy numerable, soy el mar de ideas que no se calificarán jamás.

Simplemente me acuerdo de ser el sonido que sale de su boca. Porque la palabra es lo que yo soy para el, aunado a interpretaciones calculadas. ¿Calculadas?

Si solo soy el desorden vital.

Caos. No quiero orden.

orden. desorden.

sin puntos ni comas, con putas y maricones.

no hay por qué entenderse.

no hay por qué esconderse. Observame.

Observame fluir con un bisturí en mano.

¿Así si?

3 de abril de 2012

Hoy voy a volar sin alas.


Sucumbí ante la emoción,
Mis heridas han sangrado
¿Vainilla o chocolate?
Me amarré a la incertidumbre


Arrancar de mis muñecas el dolor de la ilusión,
reventando lo que a mi me ha formado.
Llenar de suturas la intuición
ante el grito del deseo desesperado. 


Cuando aprenda a volar 
desataré pasiones letales, 
flotaré en el caos de la existencia
y entre azúcar nadarán mis lagrimas.


Hoy volaremos sin tener miedo. 

1 de abril de 2012

Montañas de terciopelo

Fugaces son los recuerdos,
terciopelo evaporado
en el seno de una dama.

Soledad acompañada
irónicamente alegre,
melancolía en desuso
y suavemente pudiente.

membranas de un paisaje,
escupiendo terciopelo
que acaricia los pulmones
para escupir el desierto.

18 de marzo de 2012

Volver al origen

Sin embargo, la besé detrás de un muro. La dejé ahí como estampita de colección. 

Me late el corazón muy fuerte.
Dejé atrás esa parte del dolor y le digo hola a mis tierras tapatías.
Sin ella, sin lo que quedaba de mi.
Sonrisas, nostalgia.
Dejarla sin mi. Conmigo y sin ti.

Vamos sentadas en un avión. Tu para allá, yo para acá, pero sin nosotras. Escribiendo cada una, la historia a su manera. Música, ilusión y recuerdos de un avión. Cada quién a su origen nato.
Pero mi origen no es la vida real. La tuya sí. Tranquila, ya no te acuerdes. Algo cambiaste.

Ya estamos en el aire. Que irónico. Volando cada quien a su origen. ¿De eso se trataba?




17 de marzo de 2012

¿A mi qué chingados me importa?


Asistí a la última conferencia magistral. Sola, sola como un podrido hongo.
Sentada en el patrio central me encontraba triste pero disfrutando esa soledad que yo misma me había buscado.

-"Vamos a ir a pistear un rato en lo que es la clausura, por si quieren ir, tú y las demás"

YO, soy yo. Las demás, quién sabe


Oye, es que la de verdad a mi no me interesaba en lo más mínimo eso. Había mejores cosas en las que podía estar utilizando mi indecisión. No si ir o no a pistear, que completa estupidez. Me enojé tanto aquella vez.

¿Y a mi qué chingados me importa que vayan a ir a eso con los queretanos?
No me interesa ni el ambiente, ni los gustos de la gente que me invita.
Yo soy muy, muy diferente a todo eso, disfruto de escribir y tal vez solo en eso nos parecemos, pero no me vengan con invitaciones por compromiso.
Me vale un comino entero lo que quieran hacer mientras pasa el tiempo en la plaza central de la UADY. Prefiero estar sola que mal acompañada por gente conflictuada y dudosa de un sentimiento de amor.

Que chinguen a su madre todos los que me observan estar tan solitaria, son momentos muy míos. Yo no vengo al desmadre, ni a conocer gente literata. Me vale madre lo que escriben, (debo aclarar que no todos), pero si la mayoría de ustedes. Tan absorbidos en la profesión de un sentimiento, ¿a quién se le ocurre?. Es cuestión de lógica, de la misma manera en que acomodamos el buen discurso al conversar. Tan siquiera que se entienda, ¿no?, y si no qué. Me vale madre.

Me vale madre la forma, me importa un bledo su acomodo, reglamentación y orden. El fondo es por lo que estoy aquí, el contenido favorable de momentos desagradables, que lo único que pretendo es darles la oportunidad de conocer.
Vayan a "la fuente" y embriáguence. Yo tengo mi constancia que es por lo único que vengo, no para demostrar nada a nadie, sino simplemente para tener el gran derecho tangible de callarles el hocico por pura satisfacción.
Fui ponente con algo que YO escribí y no leí libros, no leo y no pienso leer nada.
Amén.

12 de marzo de 2012

"Para que escriban, anoten y no se les olvide"

El atardecer se tornó gris.
Me quedé dormida en el Hostal del Zócalo. A las cuatro de la tarde tenía que volver a la UADY a esas conferencias magistrales necesarias para obtener la constancia de ponente.

Me despierto y estaba completamente sola en un cuarto que desconocí al principio. Imaginé haberme acostado con alguna bella dama, o en su defecto algún galán que con palabrería me arrastró hasta su cama. Pero espera, no. No fué así. Al voltear al lado izquierdo de la cama encontré una nota:

"Me fuí a comer con Locarac, márcame si despiertas". 
No, no era ni una bella dama ni un galán... era una de mis mejores amigas. 

Salí de la habitación. Cerré la puerta para no volver a entrar. 
El clima era cálido, la luz del día todavía se reflejaba en mis ojos, la gente en el centro de la ciudad había estado viviendo como hasta ese momento como si yo no existiera. Nadie me tenía en su cabeza, nadie se acordaba de mi realmente, pero yo... yo tan solitaria, me acordaba de todos, menos de mi.

En la esquina del hostal se encontraba un hombre chaparro, tez morena, cachucha del cruz azul y una cangurera. -"Plumas, plumas, cinco pesos, cinco pesos, para que escriba, anote y no se le olvide, para que escriba, anote y no se le olvideeeeee".
Seguí caminando pero como suelo ser una persona llena de memoria sensorial, mi mente no dejaba de gritarme: "Para que escriba, anote y no se olvide, para que escriba, anote y no se le olvide". ¿Para que escriba, anote y no se me olvide? - Me pregunté y me detuve al otro lado de la acera. 
Me regresé a donde estaba ese vendedor de plumas y lo cuestioné:

-¿Para qué escriba, anote y no se me olvide?
-Sí, andele mija, llevese una plumita.
-Pero... ¿está seguro?, ¿Para que no se me olvide?
-Sí, ándele, a cinco pesitos.
-Mmmh, ¿No se me va a olvidar?, ¿Y los sentimientos qué?

Pobre vendedor...¿El qué culpa tenía?, la de los problemas era yo... 
Ahora me da risa realmente... Me contestó: "No importa, llévese una, ándele". El solo quería vender plumitas y yo de existencialista. Le dije que no, gracias y me dirigí a la conferencia en la UADY.

Para serles sinceros yo no entendía ni una pizca de lo que se estaba hablando en la conferencia, o más que no entender, no me interesaba en lo mas mínimo, tenía otros problemas que resolver en mi cabeza. Sin embargo tenía que asistir. Después de haberme hundido un buen rato en mi propio mundo existencial saltó en mi mente, gracias a mis valiosos oídos que me regresan a la realidad, una pregunta de la mujer: ¿Y dónde están los textos?, supongo haciendo referencia a ¿Dónde está la gente que escribe?, (o por lo menos así lo entendí yo).
Automáticamente uní la situación anterior y comprendí, dentro de mi mundo, la conexión entre la situación en la esquina del hostal y el momento que estaba viviendo.

"No hay textos porque no compraron la pluma de $5 que vendían en la esquina afuera del hostal. Acuérdate que servía para escribir, anotar y no olvidar. A causa del no consumo de tales plumas de $5, la gente no escribe, no anota, por lo tanto olvida. Olvida hasta quién es". 

(Después de ese momento me caché a mi misma tocándome un seno, aunque eso, creo, está de más).

Al día siguiente partí a Cancún y no supe más sobre el vendedor de plumas.

El viernes de esa misma semana regresé a Mérida a la clausura del congreso al que había asistido.
Por la tarde volví al hostal y me encontré de nuevo al vendedor de plumas.

-"Para que escriba, anote y no se le olvide, plumas, plumas". 

Regresé con él, le sonreí y le compré cinco plumas.

Al final de cuentas, él había sido un elemento para comprender mi existencia en aquél entonces.
Merecía siquiera esa sonrisa.

Esas plumas ahora estan en manos de cinco diferentes escritoras: Esa mejor amiga de la que hablo, mi ex novia, dos amigas más y yo. 

Escriban, anoten y no olviden jamás. 



11 de marzo de 2012

Publicidad para Marlboro Fresh.

A mamá le gusta fumar antes de salir a cualquier lado. Si no es así, se le olvida el celular. ¿Tu crees?
Salimos de casa rumbo al aeropuerto, emprendíamos el viaje de nuestras vidas.
Recorrimos casi veinticuatro km para llegar hasta el aeropuerto. No podríamos regresar tan rápido.
Vaya situación casi al llegar... ¡Se le olvidó el celular!

"Se me olvidó el pinche teléfono.. Todo por no hacer lo que hago siempre antes de salir. Agarro mi vaso, mi celular y me fumo un puto cigarro pero !Ah, no!, Por andar a las carreras: Cierra la maleta, correle Gaby, las llaves... Todavía me pude haber fumado el puto cigarro. Eso es lo que me ayuda a empezar mi pinche día".

Les dije, a ella no le gusta salir de casa sin fumarse su cigarro. Es que le ayuda a empezar su día...

Yo suelo ser positiva. Si a mi se me olvida el celular, me emociona tener en mente que regresando tendré muchos mensajes acumulados.

Mientras, me fumaré un cigarro agusto.






Toboganes posteriores armados

Estoy en el segundo piso del planeta. 
Todo parece ser infinito, el piso está repleto de nubes blancas y el resplandor del sol me ciega los ojos. Esa es la famosa luz que se ve al morir. 


Parecen nubes burbujeantes. ¡Plup, plup! Seguro son pachonsitas y con fragancia a nube fresca. Tal vez hasta calientitas, como para restregarme en ellas. ¡Son los camastros del cielo"

Escribir es viajar. 

Solo el lector enamorado consigue boletos de primera clase en ese avión.
El viajero es un descubridor y viajero de si mismo.
El viajero es una hoja ávida de signos. 

El amor es un tren de arrancones imprevistos. 
Enamorarse de un viajero es contraer nupcias con solitarios o suicidas. 
Lloviendo como si Dios no tuviera otra cosa que hacer en el planeta. 
Esto es solo una relación amorosa, haciendo único de lo cotidiano. 
De la liberdad un mar. De un pájaro a la ópera. De unos pies a una danza. 


Para amarte después de la batalla aunque mañana al despertar nos preguntemos: "Aquí estamos ciudad... ¿para qué diablos? ¿Para qué diablos Mérida? ¿Para qué?

Mérida. Mi primer viaje real al interior. Me sentía infelíz, aislada, sin querer esa metamorfosis.
Y ahora recuerdo, que sabias palabras... Ha sido de los mejores viajes de toda mi vida.